viernes, 29 de mayo de 2015

Hola

Más de un año-cliché pero-¡Cómo vuela el tiempo! ¡Cómo cambia todo! Una que por momentos quisiera adelantar los días, y luego se da cuenta de que esos días se convierten en meses y de pronto parpadeas y es 2015. Dos mil quince ¡Dios! Ojalá la percepción cultural del tiempo pudiera alargar los años, y nuestros cumpleaños no serían tan traumáticos ¿En qué momento pase de emocionarme por sacar mi primer D.N.I a sentirme como una anciana? Ha sido duro, qué sé yo, supongo que crecer es duro per sé.
Este año de profunda reflexión me ha llevado a ser más introspectiva, solitaria y ajena a los parámetros "juveniles" de mi generación. No me importa ya salir los fines de semana, tener 2000 amigos en Facebook o saludar a todo el mundo cuando camino por la universidad. La gente a veces duele tanto que prefiero alejarme de todos ellos ¡Cómo mata!
Un texto que leí para un examen contenía la siguiente frase: El hombre es el remedio para el hombre.
Ahora, yo me pregunto: ¿En qué sentido? Las relaciones son efímeras, el amor es totalmente perecedero ¿Y qué? Hay que aprender a vivir acatando la mierda social.
Si uno ha hecho daño, otros le harán daño inevitablemente. Si uno no ha hecho daño, otros le harán daño inevitablemente. Así que mejor dejémonos de joder, decidamos ser leales a los que nos aman aunque ellos no lo sean.
Si les sirve de consuelo, uno nace y muere solo.

miércoles, 16 de julio de 2014

I

El tiempo es un hacinamiento forzoso
Absorto,
Lánguido,
Pero cruel y avasallante,

Las horas se dilatan entre remilgos y pensamientos,
La soledad implacable,
Trillada y, sin embargo, tempestuosa,
Me encuentra sola,
Ajena

Las palabras efímeras gotean al suelo,
Los silencios comprenden una nueva forma de comunicación,
Ahora gobierna la incertidumbre y seguramente el miedo a colisionar
Con un muro implacable

Dejaré, entonces, las oníricas imágenes de libertad,
La fatua ilusión de encontrarte,
Solo,
Ajeno,
Esperando a alguien que contigo
Recorra el entramado laberinto

Que contigo ahogue los suspiros,
Las noches interminables,
Los pensamientos recurrentes

He decidido resignar el anhelo de encontrarte
Contemplativo,
Tal vez considerando la idea de alguien
Que comparta delirios irreflexivos contigo

Alguien (persona humana al igual que tú),
A quien añorar cuando la dureza del cielo y la tierra
Despotrique su peso sobre tus latidos,
A quien aferrarte cuando el miedo a lo inevitable te atormente

Dejaré de lado las contenidas ganas
De encontrar tus ojos mirando al vacío,

Tal vez esperando cruzarse con los míos

jueves, 13 de febrero de 2014

Sutiles reflexiones sobre la melancolía

2. ¿Qué son, pues, esos sonidos? Melódicos, sin lugar a duda, entonces conforman una composición musical. No hay nada más patético que ser conmovido por una canción en un lugar público. 
Lo más terrible viene después, cuando la totalidad (sonido + letra) es acatada por algún hemisferio del cerebro que evoca, a su vez, algún recuerdo, o una época más "alegre", o tal vez a la historia de amor que aquel entonces intentó copiar la trama de las comedias de Shakespeare (léase "Mucho ruido y pocas nueces", no sin antes haber ojeado "Sueño de una noche de verano"),  y que ahora se reduce a un nefasto lloriqueo-por momentos, también a una terrible acidez estomacal - que suele ser manifestado alrededor de terceros.

Recordar es experimentar de nuevo, nunca con la exactitud de la primera vez, jamás de forma tangible (Hume estaría de acuerdo), sino intangible. Entonces, el verbo "recordar" es sostenido por una inmensa nostalgia de no poder materializar un recuerdo, de no poder volver a vivirlo. 

He ahí el porqué de la afirmación que sostiene a la asociación musical como una gran antagonista del cerebro humano. 

Sutiles reflexiones sobre la melancolía

1. No es la distancia, sino más bien el tiempo. El tiempo como una variable "X" o "Y", el tiempo y sus divisiones (horas,minutos, segundos, frames), el tiempo y los logros que éste promete. Entonces, la distancia no es el enemigo, sino más bien el tiempo.

Tiempo (otra vez), amigo íntimo del cambio, de la peor de las certidumbres, del inminente fin. 


lunes, 30 de diciembre de 2013

Materia

¡Qué maravilloso sería tener un switch para apagar los sentimientos, el dolor, el miedo! A veces sería tan conveniente ser duro-corazón coraza diría Benedetti- en lugar de tener una maldita sensibilidad.
No sirve de nada cuestionarse, ni sufrir, ni siquiera esperar que el resto se compadezca de uno. 

Quisiera ser únicamente materia sin esencia, cuerpo sin alma. Porque definitivamente, el deseo de trascender es lo que inicia el ciclo del sufrimiento perpetuo. 

miércoles, 30 de octubre de 2013

Poema

Hipertexto



Una muchedumbre de luciérnagas,
manipuladas por el tormento de un lúgubre titiritero,
Se ha escapado por la rendija incierta
de los ojos de una hermosa mujer.

La necesidad de huir de la más asfixiante tiranía,
las hizo seguir el ansioso vuelo de los patos en invierno.
Vértigo,
cuando miran hacia abajo y no distinguen más formas
que las vaporosas nubes.

Se pierden en una vorágine de color y sonidos metálicos,
Una conformación de monstruos de enorme tamaño
Se aprietan unos contra otros,
Atosigados,
Desconcertados,
Enfermos.
Perdidos en una búsqueda imprecisa,
Los monstruos no pueden ver la luz de las pequeñas.

Salen solo cuatro,
Emprenden un rumbo distinto.
Olvidan el vértigo,
el miedo.
Quieren seguir el rumbo de los patos.
Suben varias escaleras,
pisos múltiples de infinita extensión,

Llegan por fin a un inmenso mar negro,
lleno de luces.
Puntos y esferas que iluminan con suntuosidad.

Una muchedumbre de luciérnagas sobre un interminable
Mar de azabache,
Sería ahora su eterna compañía.

viernes, 19 de julio de 2013

Reencuentro con Silvio

Silvio:


Después de varios meses alejada de tu poesía, de los acordes de tu guitarra, de tu voz encantadora y desgarradora al mismo tiempo, volví a escucharte a todo volumen. Esta tarde te recordé, en realidad empecé a cantar Como Esperando Abril, y sentí la necesidad de volver a escuchar tu música. 
Antes te escuchaba con toda la intención de hundirme, de tratar de identificarme con lo que expones, pero hoy quise escucharte y analizar tus palabras.

Mi canción fetiche es y seguirá siendo El Necio, mas necesito publicar esta otra tuya:




Sueño Con Serpientes 

Sueño con serpientes, con serpientes de mar,
Con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan
Lo que puedan arrebatarle al amor.

Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.

No quepo en su boca, me trata de tragar
Pero se atora con un trébol de mi sien.
Creo que está loca; le doy de masticar
Una paloma y la enveneno de mi bien.

Ésta al fin me engulle, y mientras por su esófago
Paseo, voy pensando en qué vendrá.
Pero se destruye cuando llego a su estómago
Y planteo con un verso una verdad.